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Principal |
Su nombre sale de mis labios como en una oración. En la noche oscura, cuando late el viento, Siento vagar su alma atormentada, Exhalando los suspiros en un momento de debilidad. Loco o cuerdo... Mi mente habla que le deje atrás, Y mi ser enamorado corre en sueños tras su amado. Corre envuelto en gasas blancas Por los olivos de su huerto. Como el agua brota del manantial Cae la sal bajo mis ojos, Cuando aquel por el que vivo, se encuentra lejos. No hay cordura en lo que siento, y aún así, Los latidos de la noche Con su viento enfurecido Siguen guiando aquellos sueños Por el ser que va perdido. Mi amor es un loco despojado de razón para pensar. Lo ve en sus desvaríos durmiendo entre las flores, con los cabellos caídos sobre el rostro, y escuchando dulces voces que lo llevan hasta mi. Yo lo veo, allí donde se junta la tierra con el cielo, Y escucho un sonido, un eco, su voz. No oigo palabras, oigo su interior Clamando por su amada. Siento angustia, el tiempo se acaba. Antes que el alba llegue, he de alcanzarlo. Al primer rayo de sol casi podía rozar sus manos. El final de mi amado ha llegado ya. Con la tormenta y la furia de la adversidad Que lo alimenta, han sido separados nuestros cuerpos Y nuestras mentes, como dementes que no supieran De verdad lo que el amor por sí mismo encierra. Mi amado, yo te he querido, con mi locura Busqué desesperada tu hermosura Antes de que llegara el tiempo del olvido. Todo se desvanece... En mis sueños aparece tan lejano, que es Como si nunca, salvo n meras somnolencias, le hubiera amado. Mi cordura habla de él como alguien que murió. Se alejó de mi camino una mañana Y dejó en mi alma la amargura del hastío y de la nada. Mi amado, yo aún te llevo, no te he olvidado. La agonía de la duda que se muestra a mí Cada día, es tan fuerte que ni en sueños Duermo apacible. Es posible que evoques mi figura Alguna noche despejada, cuando la locura Se apodere de ti. No dejes que mi recuerdo Te atormente e impida vivir. Se cuerdo, te lo pido por este amor Que yo tengo, te lo pido por los dos, Por que yo no puedo serlo. Mi lánguido cuerpo se desliza levemente Por las nubes, rendida como estoy de llorar, Abandono mis locos sueños. Sin ellos no hay vida que yo quiera, Me voy hacia un lugar donde esperaré tu llegada. Algún día, mi amor, podremos juntos soñar.... |
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