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Nota preliminar:
Luis García (libros@redlg.net) nos ha mandado el escrito que más abajo le mostramos, en el que habla de las atrocidades que su familia sufrió durante el régimen represivo, totalitarista y dictatorial franquista. En la actualidad todavía quedan franquistas en el poder. A modo de ejemplo, tenemos a Manuel Fraga Iribarne, hombre de peso del Partido Popular español. Las siguientes páginas hablan del franquista Manuel Fraga:
Gobiernos de Franco
Búsqueda en Google con las palabras manuel y fraga

Un saludo,
Miquel Molina



Atrocidades del franquismo


Antes que nada, decir que tengo en mi poder la sentencia de muerte de mi abuelo, todos los datos oficiales que corroboran todo lo que digo.

Mi abuelo según relataban fue un hombre trabajador ajeno totalmente a la política. Sus hijos, es decir mis tíos, se afiliaron en la CNT FAI, cuyo idealismo les llevaba reiteradamente a fuertes discusiones con mi abuelo, que sólo le interesaba su trabajo. Por lo visto antiguamente cubrían los naranjos con unas lonas y los fumigaban. Consiguió destacar en su empresa desencadenando una posible envidia en el pueblo de Albalat dells Sorells, a escasos kilómetros de Valencia.

Estalló la guerra civil en España, cuyos detalles están fuera de contexto, aunque, sí quiero decir algo que reiteradamente escuché: un tío mío, que por lo visto era uno de los poderosos en la CNT salvó la vida a un Franquista que iban a matar, ya que les unía cierta amistad, y esta misma persona fue uno de los principales acusadores para que ejecutaran a mi abuelo. Mi abuelo no quiso huir cuando se veía que perdían la guerra porque tenía la consciencia tranquila, ya que el no era de ningún partido político.

Cuando entraron los franquistas, a mi madre, que entonces tenía 14 años, con otras dos hermanas, y su padre, se los llevaron y les raparon el pelo al cero, y pasearon por todo el pueblo a mi abuelo: no paraban de golpearle, le dieron un culatazo que le rompió el tabique nasal; sus hijas intentaron limpiarle la sangre que le emanaba con unos pañuelos, los cuales recuerdo haber visto: los tenía guardados una tía mía. Hoy mismo antes de redactar estas líneas he conversado con mi madre, pero su frágil memoria (y sus 82 años) no recuerda los nombres auténticos, o nunca ha querido decirlos o quizá haya querido olvidarlos, porque inclusive en mi loca juventud, tuve mucho interés en averiguarlo, pero nunca lo conseguí. Hoy me ha relatado lo siguiente, a duras penas porque no quiere recordar tal horror: “Nos pasearon por todo el pueblo, nos insultaban y escupían mientras delante iban apaleando a nuestro padre al llegar a la puerta de un tal apodado Rafael el Juez. La mujer de éste salió gritando pidiendo que lo mataran ahí, que ella iba a mearse encima, y fue el momento en el que le dieron un culatazo en toda la cara”. Los apodos de Rafael el Juez y su hermano David, también el Juez, fueron unos de los verdugos de mi abuelo.

La ingresaron en la prisión o retén de Albalat dells Sorrells, ahí las encerraron en una celda y en frente estaban los hombres, podían apreciar cuando sacaban a mi abuelo para torturarlo; luego lo tiraban en medio del pasillo y tenían que recogerlo otros presos. Los anteriormente apodados y otros estaban dispuestos a fusilarlas, tuvieron la suerte de que llegaron autoridades de Valencia, y cuando abrieron las puertas de la celda, dijo uno: “¡Si son unas niñas! ¿Qué han podido hacer?”. Los del pueblo querían fusilarlas, pero las autoridades venidas de Valencia dijeron que de ellas debía encargarse la justicia. Las trasladaron a la cárcel de Valencia. Durante el traslado en un camión ellas sólo tenían un pensamiento: que las iban a fusilar. Una de las hermanas falleció posteriormente debido a la tremenda paliza que le dieron. Mi madre estuvo 3 años en prisión. Le faltaron 6 días para cumplir los tres años. El partido socialista indemnizó a las víctimas del franquismo que estuvieron más de tres años en la cárcel; tampoco le alcanzó dicho beneficio a mi madre por 6 días.

Y para terminar con este relato decir que a mi abuelo lo condenaron a muerte, diciendo que lo que habían hecho sus hijos que también lo pagara el padre. Mi madre vio cómo se lo llevaban a fusilar.

Luis García (libros@redlg.net)
23 de marzo del 2005.
http://www.redlg.com
http://www.redlg.net


Escritos breves de Luis Garcia:


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